Terrero inició su alocución diciendo que por el honor personal y de su familia se sometía a ese juicio que será historia para el país y un ejemplo para el mundo, y que fortalece la democracia del país y es un modelo para América Latina.
El Presidente de la Cámara de Cuentas Andrés Terrero, se defendió este miercoles ante el Senado de la República, lo enjuicia politicamente, alegando que que fue víctima de una "mayoría mecánica" a la cual tenía que obedecer en sus mandados, lo que le impedía ejercer un liderazgo interno y la cual se imponía a sus iniciativas.
Tras la lectura del informe acusatorio a los miembros de la Cámara de Cuentas, que concluyó al mediodía, se dio paso a la intervención del presidente del organismo fiscalizador, quien asumió su propia defensa.
Terrero inició su alocución diciendo que por el honor personal y de su familia se sometía a ese juicio que será historia para el país y un ejemplo para el mundo, y que fortalece la democracia del país y es un modelo para América Latina
Explicó que el organismo rechazó 250 auditorías por entender que no tenían el nivel necesario para evaluar un estado financiero ni para sustentar un posterior juicio.
Agregó que no encontró una acusación formal por lo que está presto para responder las preguntas que se le realicen.
Dijo que la sociedad civil, estaba advertida de lo que ocurriría en la Cámara de Cuentas y ahora "pide la cabeza de sus miembros”.
En cuanto a su falta de liderazgo explicó que la mayoría mecánica se oponía a sus iniciativas. Explicó que fue víctima de una "mayoría mecánica" la cual tenía que obedecer sus mandados, lo que le impedía ejercer liderazgo interno.
Expresó también que elaboró un proyecto de ley para reordenar el organismo, mejorar su funcionamiento y superar el problema del liderazgo.
Consideró irresponsabilidad renunciar al cargo al tiempo que recordó que meses atrás advirtió el problema interno al hemiciclo para que constituyeran una comisión especial para vigilar el funcionamiento del organismo
"No cometí error ni falte a la ética", dijo al enjuiciar su actuación al frente de la Cámara de Cuentas. Manifesto que se desde un principo no participar en una auditoría donde tuviera conflicto ético, como el Banco Central y la Cruz Roja, donde fue funcionario.
Explicó que en relación al aumento de sueldo, de este se empezó a hablar días después de llegar a la Cámara de Cuentas, y que para ese momento el gobierno no había emitido la ley de austeridad, por lo que no se podía incurrir en violación a esta determinación.
Indicó que la decisión sobre el aumento se postergó a enero, y é no lo colocó en agenda porque ya se conocía la ley de austeridad.
Terrero contó que el aumento propuesto por el pleno fue de 10,000 dólares, por lo que se mostró en desacuerdo.
Dijo que, en las primeras reuniones de ese organismo, miembros del pleno hicieron constar que todos eran pares y ejercían la misma autoridad, por lo que esto, sumado a otras manifestaciones, revelan la sistemática oposición a seguir los lineamientos de un líder.
Terrero reveló que al oponerse al aumento de salarios la mayoría mecánica se impuso.
Dijo “De qué se me acusa señores legisladores, de ser un mandatario del pleno por disposiciones legales y por obedecer en las decisiones de una mayoría mecánica que se imponía a mis iniciativas”