SANTO DOMINGO, 29 de junio 2008.-El semestre julio-diciembre de este año representa retos y dificultades para el sector eléctrico, en razón de que, debido al alza de los combustibles, el déficit de US$650 millones proyectado por las autoridades para ese período se disparará a unos US$1,100 millones, informó este domingo el superintendencia general de Electricidad.
Entre las medidas para enfrentar la crisis y mantener congelada la tarifa eléctrica, el ingeniero Francisco Méndez, citó un racionamiento mayor de combustibles y la revisión del acuerdo de Madrid no solamente en la parte contractual, sino de indexación.
Resaltó que la indexación o sincerización respecto a la tasa de cambio de la moneda extranjera, está generando un sobrecosto a las distribuidoras de electricidad.
Ese sobrecosto se transfiere a la tarifa eléctrica, incremento que está asumiendo el gobierno, explicó Méndez al ser entrevistado por el periodista Manuel Jiménez en el programa En 1 Hora que produce cada domingo por el canal 27 de RNN.
No obstante, aclaro que el gobierno no tiene en agenda autorizar un alza en el costo de la tarifa de electricidad a los usuarios, lo que solo se contemplaría como ultimo recurso.
Dijo que para la revisión del acuerdo de Madrid ya ha convocado y se ha sentado en la mesa de las negociaciones con los generadores de electricidad a plantear el problema sin ningún tipo de presión.
Significó que se trata de una responsabilidad social compartida, porque no se puede dejar que la carga del incremento internacional de los combustibles la sigan cargando el gobierno y los usuarios.
Recordó que esta administración del presidente Fernández recibió un país en quiebra total en cuanto al sector energético, ya que los generadores tenían deudas acumuladas y sin posibilidades de cobrarlas. Expresó que el sector ha recibido pagos puntuales de subsidios de parte de las autoridades.
El funcionario dijo que el gobierno conocía que necesitaría una porción adicional para subsidiar el sector, pero no al nivel del incremento que experimentan ahora los combustibles, que elevará el monto deficitario en más de un 25%.
De todas maneras, Méndez dijo que el gobierno destinará la cantidad de recursos que sea necesaria, siempre y cuando no afecte o se ponga en juego la estabilidad macroeconómica.
Expresó que, de hecho, el gobierno ha mantenido el subsidio y el congelamiento de la tarifa eléctrica durante dos años, tras recordar que el ritmo del incremento tarifario se produjo en diciembre del 2005 y entró en vigencia en enero del 2006.
Al efecto, dijo que al Fondo de Estabilización de la Tarifa costó un promedio de US$30 millones el mantenimiento de la tarifa durante el 2006.
Añadió que durante el 2007, debido al incremento de los combustibles, se gastó por el mismo concepto unos US$70 millones.
Informó que durante este año el gobierno ha aportado unos US$30 millones mensuales en el subsidio a la tarifa eléctrica.
El superintendente general de Electricidad dijo que el gabinete económico y el eléctrico estudian una serie de medidas para contrarrestar las alzas de los combustibles entre las que sobresalen un racionamiento mayor y la utilización de combustibles alternos.
Méndez señaló asimismo la conversión de combustibles de unidades energéticas a combustibles más eficientes y citó el caso de la planta Congentrix.
El superintendente de Electricidad informó que en julio próximo comenzará a regir la parte de la Ley General de Electricidad que tipifica como criminal el robo de energía eléctrica.
Expresó que la aplicación de estas sanciones permitirán que las distribuidoras de electricidad aumenten las cobranzas e incrementen de esa manera la eficiencia del sector.
De paso, informó que, como consecuencia, mejora el gasto del gobierno en el subsidio del sector energético.