Una canasta familiar “de sobrevivencia” o “proletaria”, que no incluye ni siquiera productos básicos para la higiene, cuesta RD$19,300 mensuales, reveló el domingo el Vice presidente del Consejo Nacional de la Unidad Sindical (CNUS), Rafael –Pepe- Abréu, quien advirtió que si no se consigue un nivel de vida más fácil para trabajadores y desempleados, República Dominicana “no saldrá de la trampa” del subdesarrollo.
El dirigente sindical advirtió también que si el gobierno, empleadores y trabajadores, e incluso los partidos políticos, no llegan a un acuerdo para mejorar las condiciones de vida de la gente, la democracia que tanto se pregona carecerá de base social.
Pepe Abréu defendió la necesidad de que los empresarios apliquen un aumento de sueldos que permita a los trabajadores sobrevivir en medio de la crisis económica y petrolera mundial que se proyecta con fuerza en el país.
Dijo que cuando les mostraron el estudio hecho por CNUS sobre la canasta familiar, los empresarios reconocieron la situación pero volvieron con el clásico argumento de que los aumentos salariales disparan la inflación, provocan cancelaciones masivas y hasta cierre de empresas.
Para evitar este problema en los acuerdos que se logren, debe estar el gobierno a fin de que congele los precios de los artículos alimentarios y de alto consumo por lo menos por un año, dijo Abreu al ser entrevistado por el periodista Manuel Jiménez en el programa En 1 Hora que produce cada domingo por el canal 27.
“Hay que buscar un equilibrio entre la inflación extrema y la recesión”, recalco el Vice preisdente ejecutivo del CNUS.
Consideró insuficiente el aumento del 15% dispuesto por el presidente Leonel Fernández a favor de los servidores del Estado y pidió que el mismo sea llevado al 30% a través de la Ley de Gastos Públicos del 2009.
Expresó que a causa de los bajos sueldos, hay policías y militares que “se la buscan” haciendo labores de seguridad en empresas privadas.
Manifestó que las dificultades para proporcionarse el sustento junto a sus familias pueden incubar disgustos tanto entre los policías como en los miembros de las Fuerzas Armadas.
Abréu insistió en la necesidad de un pacto entre el gobierno, sindicatos, empleadores y partidos para encarar los desafíos que la coyuntura de crisis plantea a la República Dominicana.
Abréu dijo que un problema más peligroso que los bajos niveles salariales y las protestas por esa causa es la delincuencia, que incluye los asesinatos, robos y el aumento del tráfico y consumo de drogas.
Significó que éstos son problemas prácticamente incontrolables porque las autoridades no tienen con quién discutirlo.
En otro orden, el dirigente del CNUS dijo que focalizar el subsidio del gas licuado de petróleo a determinados sectores deja desprotegido a un amplio sector que trabaja, pero que sus niveles de ingresos no les permiten cubrir el gasto del hogar.
“Entonces, esta medida va a perjudicar a una gran masa de trabajadores que por sus ingresos no califican para adquirir un tanque de GLP al precio no subsidiado”, dijo.