El licenciado Norge Botello Fernández constituye un símbolo de dignidad, patriotismo, vocación de servicio y honestidad que no sólo enorgullece a sus compañeros generacionales y del Partido de la Liberación Dominicana, sino a toda la sociedad y a todos los que seguimos su trayectoria y tuvimos el privilegio de conocerlo.
Político de largo ejercicio, guardó prisión por oponerse a la dictadura de Trujillo a través de su participación en el Movimiento 14 de Junio.
En la Revolución de Abril de 1965, se destacó como comandante por su gran valor y sus acrisolados ideales democráticos.
En 1973, con un puñado de dirigentes, bajo el liderazgo de Juan Bosch, fundó el PLD, siendo escogido como uno de los primeros diputados peledeístas ante el Congreso. Posteriormente presidiría la Cámara de Diputados en el período 1990-1994 y serviría como un ente de equilibrio con las demás fuerzas políticas del país.
A pesar de su notable autoridad política, se caracterizó por su espíritu de conciliación y entendimiento, así como por su eficiencia y vocación de servicio como funcionario público.
Personalmente, le conocimos cuando se desempeñaba como secretario de Estado de Interior y Policía en el período 1996-2000, y sin tener cita previa nos recibió y orientó acerca de un asunto profesional que luego pudimos resolver exitosamente gracias a sus atentas recomendaciones.
Su trato era siempre el de un caballero, el de un hombre con plena conciencia de lo que es un servidor público. Era amable, servicial, franco, y sensible a los problemas sociales y ciudadanos.
Como defensor de las líneas políticas de su partido y de sus propias ideas, igualmente se distinguió por su prudencia y flexibilidad en sus posiciones y declaraciones públicas.
Esas cualidades le ganaron un notable respeto tanto a lo interno de su partido como en el liderazgo de las demás fuerzas partidarias y sectoriales del país.
Como legislador y como secretario de Estado de Interior y Policía y director de la Dirección de Aeronáutica Civil, su labor fue eficiente, exitosa y encomiable.
A pesar de los efectos de la enfermedad que padecía, como Director de la Aeronáutica Civil logró llevar al país a superar la prohibición que impedía sobrevolar a las aerolíneas dominicanas en los Estados Unidos.
También bajo su gestión se logró la aprobación de la Ley 491-06 sobre Aviación Civil.
En suma, la trayectoria pública y cívica del ex comandante constitucionalista Norge Botello Fernández, quien nunca pasó factura, debe servir de ejemplo a las presentes y futuras generaciones.
Por más altos que fueron los cargos que ocupó, no perdió el sentido de la institucionalidad del Estado así como tampoco su sentido de compromiso para con el pueblo, su Constitución y sus leyes. La sociedad ha despedido a un patriota notable y a un ciudadano de excepcionales condiciones humanas.