Hay una gran diferencia entre lo que aquí dijo la señora vice-presidenta del gobierno español que preside el doctor José Luis Rodríguez Zapatero y la heredera de la corona española y princesa de Asturias.
La vicepresidenta del gobierno de la Madre Patria dijo en su visita reciente la Santo Domingo que la política europea en contra de los inmigrantes no es tan grave como se plantea.
Yo diría, con permiso de ella, que no es tan grave como se plantea sino que es…todavía peor por lo que dice y hace el verdugo de los inmigrantes y él mismo hijo de inmigrantes: el presidente francés Nicholas Sarkozy.
La vicepresidenta española, mujer de gran preparación política, académica e intelectual buscó la manera de echar agua al vino, de limar asperezas y de aclarar que una cosa es lo que pasa en otros países con los inmigrantes y otra lo que sucede en España.
En realidad, no es así. La política de Estado contra los inmigrantes es igual de mala, con sus características, en todas partes: Estados Unidos, Canadá, Francia, Italia, Alemania, Austria, España, etcétera.
Es probable que en España las cosas no le vayan tan mal a los inmigrantes, pero yo les aconsejaría que no se confíen demasiado, sobre todo si dentro de 4 años tenemos en el poder el regreso del fascismo moderno español, representado por el PP, por Aznar, por Rajoy y los demás neofranquistas.
Pero… desde ya es crítica la situación para el inmigrante en todas partes, lo que representa un atentado a los derechos humanos, un injusto desconocimiento de la realidad histórica que ha representado el hombre como ser eminentemente migratorio y los problemas económicos que tal situación ya representa, y se agravará, para las economías pobres del mundo.
Porque no debemos olvidar la importancia vital que tienen para los países sub desarrollados el envío de divisas desde todas partes del mundo, principalmente Estados Unidos y Europa.
Las famosas remesas son vitales para mantener a cierto nivel y en cierto y precario equilibrio (?) los recursos de nuestros países, como también lo representa el turismo.
Parece que las remesas son ya más cuantiosas que las propias monedas fuertes, dólar y euro, que genera el turismo internacional.
Pero ustedes se preguntarán porqué mencioné en la introducción a la princesa de Asturias y la comparación entre lo que aquí dijo la vicepresidenta del gobierno español y lo que en Pekín, durante los Juegos Olímpicos, dijo la princesa de Asturias.
No sé si ustedes saben que doña Letizia (con z) era reportera de la televisión española, hasta que le puso el ojo al príncipe de Asturias, lo enamoró y se lo levantó.
Y de esa manera, gracias a tan formidable pantizazo, la reportera de televisión pasó de un estudio de grabación, de un set de entrevistas y de uno que otro recorrido internacional a ser heredera de la corona que ostenta doña Sofía, esposa del rey Juan Carlos, reina de España y hermana del último rey griego Constantino.
Bueno, el caso es que la princesa llegó a una actividad de los Juegos Olímpicos pekineses, le molestó ver periodistas y comenzó a pedir a cada uno que se identificara por país y medio de prensa.
Esto molestó a un periodista que se respeta, y después de ceder ante la presión “real” de su Alteza y “ex colega” Letizia le pidió a ésta que se identificara (el periodista es hispano), la señora se molestó ante el intruso inmigrante y respondió: “¡Yo soy una Princesa!”
¡Gran vaina!