El ingeniero Orlando Franco Corominas, pionero en los estudios sismológicos, advirtió ayer en Santiago que el temblor de 5.3 en la escala Richter que afectó al país es un sismo pequeño que no ocasionaría muchos daños, pero es una alerta para que la población se prepare para un evento futuro de mayor importancia.
C.S.
SANTIAGO.- El ingeniero Orlando Franco Corominas, pionero en los estudios sismológicos, advirtió ayer en Santiago que el temblor de 5.3 en la escala Richter que afectó al país es un sismo pequeño que no ocasionaría muchos daños, pero es una alerta para que la población se prepare para un evento futuro de mayor importancia.
Explicó, que un sismo de 5.3 como el ocurrido no va a tumbar las estructuras físicas en la República Dominicana, a menos que estén muy mal hechas.
Recordó a la población dominicana, sobre todo a las de la zona del Cibao, que está encima de la falla septentrional, que tiene que estar atenta al comportamiento y tomando las orientaciones que se han dado en seminarios, charlas y conferencias, sobre cómo manejarse durante y después de un temblor o terremoto.
Manifestó, que el fenómeno se sintió en menor intensidad en los pueblos del Cibao, porque las montañas filtran la energía y se siente menos que en otras partes.
Alerta el profesor universitario, que hay que estar pendiente, porque cuando ocurre un sismo se registran seguidos otros eventos con frecuencia. Agregó, “La experiencia vivida, es que cuando se produce un temblor, en los días siguientes ocurren otros que pueden ser replicas”.
Recomendó, que para determinar a qué obedeció el sismo de la madrugada del pasado jueves, se debe estudiar la falla que tiene más de 312 kilómetros, a ver qué motivó el escape de energía y si hubo algún deslizamiento de las placas tectónicas.
Dijo, no hay porque sorprenderse porque el sismo es cíclico, vienen y vendrán en el futuro, porque es una energía que se acumula en las placas tectónicas y tiene que liberarse.
Informó, que en los próximos días impartirá un seminario sobre sismos, con el objetivo de continuar orientando a los profesionales y la población, sobre el mecanismo de construcción sismorresistente para evitar tragedias.
Consideró prudente, que se debe seguir educando a los estudiantes en las escuelas, con el objetivo de que puedan tener control, tranquilidad y saber qué hacer durante un evento de esa magnitud.