Las células epiteliales de la cola de los ratones se convirtieron en neuronas capaces de establecer conexiones cruciales para la función cerebral, indicó un estudio. Los científicos de la Universidad de Stanford que realizaron la hazaña dijeron que debe funcionar también con tejido humano.
El estudio, publicado en la edición más reciente de la revista especializada Nature, muestra que las funciones celulares básicas pueden transformarse insertando o activado determinados genes en su ADN. En este caso, se logró sin convertir primero las células epiteliales en el equivalente de células embriónicas sin antes convertirlas en diferentes tipos de células.
La investigación ofrece una forma más eficiente de crear neuronas a partir de pacientes con el mal de Alzheimer o el mal de Parkinson, que un método desarrollado hace cuatro años por Shinya Yamanaka, de la Universidad de Kioto en Japón. El trabajo de Yamanaka mostró que las células epiteliales de ratones o humanos pueden convertirse en células troncales y manipularlas para convertirlas en cualquier tipo de célula del cuerpo humano.
La investigación puede ser un hito, dijo Jeanne Loring, directora del Centro de Medicina Regenerativa del Instituto Scripps en La Jolla, California. "Hay un largo historial de fracasos en este campo. Durante 30 años los investigadores trataron de convertir células comunes y corrientes en neuronas. Se publicaron investigaciones, pero nadie nunca lo logró''.
Hace dos años, Douglas Melton, investigador del Instituto de Células Madre de la Universidad de Harvard, que se especializaba en la diabetes, mostró que una células del páncreas podía convertirse en otro tipo de célula sin primero convertirla en una célula embriónica. Melton dijo que las investigaciones de Stanford fueron un gran paso de avance porque comenzaron con células que pueden obtenerse con facilidad de cualquier persona.
"Si usted quería reproducir sus propias células, estaba dispuesto a dar las de grasa, la piel, el cabello y la sangre, pero no las del cerebro'', dijo Melton.
La investigación fue liderada por Marius Wernig, profesor adjunto de Patología del Instituto de Biología Embriónica y Medicina Regenerativa de la Universidad de Stanford. Wernig, de 35 años, y sus colegas, identificaron 19 genes activos en las neuronas y los insertaron en células epiteliales tomadas de la cola de ratones jóvenes. El equipo usó un virus llamado lentivirus para insertar los genes en las células.
Después de un mes, pocas de las células epiteliales mostraban señales de haberse convertido en neuronas. Entonces el equipo comenzó a probar procesos para identificar tres genes de los 19 que pudieran lograr el objetivo propuesto.
Con esos tres genes, el equipo determinó que en sólo dos semanas el 20 por ciento de las células epiteliales se habían convertido en neuronas.
"Eso significó que la reprogramación no sólo puede hacerse hacia atrás, sino en cualquier dirección'', dijo Wernig en una entrevista telefónica el 22 de enero. "Si esto se extrapola, probablemente se puede convertir cualquier célula del cuerpo en otro tipo de célula si se conocen los factores clave. Hace un año no hubiera creído que esto fuera posible''.
Wernig y sus colegas ahora tratan de hacer lo mismo con células humanas y Stanford ha solicitado una patente del proceso. Si funciona en células humanas, los investigadores pudiera usar el método para convertir células epiteliales de un paciente de Alzheimer o Parkinson, por ejemplo y convertirlas en neuronas con los defectos genéticos que causan la enfermedad.