El licenciado Norge Botello Fernández, fallecido esta madrugada, fue el único dirigente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que desafió internamente a su líder, el profesor Juan Bosch, y que levantó el puente de comunicación entre su partido y el doctor Joaquín Balaguer, a principio de la década de los 90.
Ese acercamiento con los reformistas facilitó que el PLD y el presidente Leonel Fernández llegaran al poder, hecho reconocido por el propio reelecto mandatario.
Botello Fernández fue también hombre de armas que supo combinar el lenguaje militar con la concertación con sus opositores políticos, lo que le granjeó simpatía dentro y fuera de su organización.
Fue el único presidente de la Cámara de Diputados en los últimos 50 años detenido durante horas en el aeropuerto internacional John F. Kennedy en Nueva York, porque su nombre figuraba en una lista negra como enemigo de esa nación, por su participación al mando constitucionalista en la revuelta popular del 1965.
Botello fue presidente de la Cámara de Diputados durante el cuatrienio 1990-1994 con el apoyo del entonces presidente Balaguer y en momentos en que el PLD cuestionaba la legalidad del gobierno reformista.
El PLD, con Bosch a la cabeza, calificó de ilegítimo el gobierno de Balaguer en 1990, argumentando que había sido despojado del poder por un fraude colosal cometido por los reformistas.
Algunos sectores definieron ese apoyo de Balaguer a Botello como “un tapaboca” a los peledeístas que cuestionaban la legitimidad de su gobierno. Entre el 1992 y 1993, Botello sostuvo un enfrentamiento ideológico con Bosch sobre la línea programática del PLD con respecto al poder y su relación con las clases sociales.
Bosch dimitió del PLD y acusó a Botello y otros dirigentes de pretender “perredeizar” el partido con la ambición que alegó es propia de los pequeños burgueses.
Botello alegó que esa era “una rabieta de don Juan y vuelve de nuevo al PLD y dejará sin efecto esa renuncia”. Así ocurrió.
Invitado por varias organizaciones dominicanas en Estados Unidos, viajó a principios del 90 a Estados Unidos y fue detenido por varias horas por su historial “izquierdista y enemigo de Estado Unidos”.
Ese irrespeto a su investidura como titular de una de las cámaras que componen el primer poder del Estado no fue divulgado en su momento por conveniencias partidarias, según se explicó.
Botello fue dirigente del movimiento 14 de Junio. Posteriormente pasó al PRD y con la división de esa organización siguió a Bosch al PLD en 1973.
Durante su gestión como presidente de los diputados mantuvo estrecha relación con Balaguer y dirigentes reformistas, lo que allanó el camino para la formación del Frente Patriótico en 1996 que llevó al PLD con el presidente Fernández.
A pesar de la relaciones tirantes entre peledeístas y perredeístas, el doctor José Francisco Peña Gómez le tenía mucha admiración y decía “ese es un hombre guapo y serio a quien profeso respeto y consideración”.
Fue de los pocos comandantes reales de la Revolución del 1965 que no pasó factura por su destacada participación en esa gesta patriótica.